Lentes Misteriosos (III)

Milenios, centenios, decenios y muchos años pasaron antes que el hombre, a.k.a. yo, volviera a ver a la mujer que alguna vez me hizo sonreír como un niño en una juguetería.

y aún así, nunca podré sentir lo mismo que la primera vez que mis ojos divisaron la enorme belleza que acotaba hacia mi persona…

por eso, mujer misteriosa e imaginaria, te dedico estos dulces párrafos.

Lentes Misteriosos (II)

Llegó como una agradable noticia, de la nada y sin avisarle a nadie. Su pelo, dorado como el oro y liso como un río calmo, se tambaleaba de un lado a otro coqueteándome sin descanso. Sus ojos, deslumbrantes faros verdes como esmeralda que generaron una sinapsis instantánea en mi cerebro hicieron que reaccionara con una sonrisa estúpida pero real, yo, aunque no lo supiera en ese momento, era la primera vez que sonreía de verdad.

Lentes Misteriosos (I)

y así, tan fácil como llegó, la mujer misteriosa del vagón 1431 del metro en dirección san pablo, desapareció como sol en un día lluvioso.

historia de un amor de dieciocho

No es fácil ser un mil jinete


nuncamucho:

Protistas - Tatuaje Conmemorativo

puta que es weno este tema <3

le yo con cerati

Vacaciones en el más allá

Con el inconfundible sabor de la sangre en mi boca, comprendí que la hora final había llegado.

Bajo el alero de las cálidas luces entrando por la ventana como cuál mañana dominguera comienza como otra.
El filo del frío cuchillo penetraba mi tórax atravesándolo capa por capa mientras recordaba el porqué me encontraba en esta situación.

Es el amor? son las deudas?, eran las preguntas que una pequeña voz en mi cabeza repetía y repetía

Maneki-neko saluda con su mirada apaciguadora mientras aplico los cortes con la afilada navaja, mi cuerpo resiste a las puñaladas de una manera inexplicable, sin siquiera sentir una sola herida; las manchas de sangre cubren la cara de Maneki-neko, y su mirada nunca volverá a ser la misma.

El ruido de la urbe capitalina suena de fondo con una fortaleza impetuosa que resulta en un desconcierto en mi mente, no puedo pensar, ni oír lo que pasa por mi mente.

Al momento de aceptar el inevitable final, tomo mi ensangrentado puñal, lo alzo en contra del viento y lo asomo hacia mi garganta, degollándola hasta la nuca. Solo para darme cuenta de que no era yo la persona que recibía las heridas, sino que mi esposa.

Hace tiempo que no subía un gif xd

he aquí, santiago sin contaminación.


Santiago, Chile